Los panellets son una de las delicias de otoño, junto con buñuelos de viento, huesos de santo, castañas tostadas… En concreto, se trata de los postres típicos para celebrar el Día de Todos los Santos en Cataluña y también las Islas Baleares o la Comunidad Valenciana. Se tiene constancia que los campesinos alrededor del siglo XVIII elaboraban estos postres en sus hogares con los frutos que habían recolectado durante los primeros meses de otoño. Eran unos postres litúrgicos que se comían una vez habían sido bendecidos. Todos los Santos tiene su origen en una vieja tradición pagana que se celebraba a toda Europa en la que se asimilaba el fin de la cosecha y el buen tiempo con el culto a las almas de los muertos.

En el siglo XVIII, los vecinos cocinaban en sus casas sus propios panellets, que después llevaban a la iglesia para bendecir. Hay registros que muestran que a finales de este siglo, durante las fiestas populares barcelonesas se rifaban estos dulces junto a otros productos. Tal fue el éxito de esta idea, que se empezaron a valorar y la idea se extendió en otras localidades A principios del siglo XIX, los panellets ya se pudieron adquirir a las pastelerías y llegaron a ser un producto muy valorado por los consumidores de la época. Se anunciaban con carteles en las puertas de los establecimientos.

El panellet tradicional, está elaborado con tres ingredientes: claras de huevo, azúcar y almendra. La clave es la calidad del producto. Podemos optar para triturar el azúcar con una batidora para que el mazapán nos quede más fin y tenga una textura todavía más suave. Mezclamos el azúcar, el polvo de almendra y la ralladura de limón y añadimos el agua hasta conseguir un mazapán fino; lo dejamos reposar varias horas, preferiblemente todo un día. Si optamos para hacerlos a casa, la mejor manera de todas y la más correcta es hacer la masa sin patata ni boniato, simplemente con la almendra rayada, el azúcar y el agua.

Para hacer el mazapán necesitaremos: 500 g de harina de almendra; 400 g de azúcar; la piel rayada de un limón, 2 huevos (de 50 g cada uno). Hoy en día las variedades son múltiples, partiendo de la receta básica, se pueden elaborar sabores para todos los gustos. Almendra, piñones, chocolate, coco, café, membrillo, trocitos de avellana… y propuestas más arriesgadas pero no por eso menos irresistibles como el panellet de mojito que incluye nata, limones o ron blanco.

El Cava Semi Seco de Castell d’Or

Tradicionalmente los dulces de otoño se pueden maridar con mistela, vino rancio o moscatel pero también con cava! Y si tenemos que elegir un cava, esta vez os proponemos descubrir nuestro Cava Castell d’Or Semi Seco, es fresco y afrutado con un final dulce y agradable. Es un cava de gran calidad con una crianza mínima de 12 meses en nuestras cavas. Las variedades de uva es un Coupage de Xarel·lo, Macabeo y Parellada. Ligero y refrescante nos recordará la fruta madura. La dulzura de este cava intensifica el sabor de los panellets y será una combinación perfecta. Castell d’Or ha sido reconocido en diferentes premios internacionales, se trata de un cava premium que se puede adquirir en tiendas especializadas, a las agrotiendas del grupo  y a través de la tienda on-line de Castell d’Or.